"Los sueños no se dejan atrás, debes luchar por ellos hasta alcanzarlos,y cuando lo logres, sé el ser más feliz del mundo", eso me decía una señora viejita a la cuál estimo demasiado. El recuerdo de su cuerpo sin vida y acostada sobre la cama,mora aún en mi mente, no comprendo como de un dia para otro se fue de este mundo.
Fueron miles las veces q la saqué a pasear y siempre en el camino ocurria algo.Si tuviera la oportunidad de cambiar uno de mis sueños,sin duda alguna eligiría la vida de ella,con todo el costo q eso implique.Me hacía feliz!, sus mejillas dejaban a la interperie los momentos difíciles q tuvo q afrontar; alimentar a sus hijos,regalarle a los demás y construir lo q años más tarde se convertiría en su hogar.
Cuando dormia, su rostro iluminaba la casa, lo unico q faltaba eran 2 alitas a sus costados.Era un ángel de los cuáles quedan pocos en este mundo.
"Me hirió el pecado" sonaba a menudo en la casa,una melodía armónica q junto a una extraña sensación recorría mi cuerpo, ese era el efecto q ella y solo ella podía causar en mí.
Domingo,13 de diciembre de 2009, eran aproximadamente las tres de la tarde.Minutos antes la había ido a ver,cuando sali de su habitación un sentiminto de angustia me invadió porqu sabía q estaba en sus últimos momentos.Por un instante lo olvidé,crei q todo era una pesadilla de la cuál no podi desprtar,sin embargo un grito deseperado irrumpió mis sentimientos.Me dí cuenta q nunca más la vería, q sería un recuerdo imposible de borrar.Aún así intento día a día olvidar q no está aquí,cuidándome y haciéndome cariño como lo hacía antes.
La quise,la quiero y la querré por siempre.
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